Homeopatía ‑ Vol. 58: 25‑2 7,1993

 

Dosis ‑ Dinamización ‑ Potencia CONSIDERACIONES

 

Dr. Juan Carlos Peregrino

Médico

Profesor Titular de la A.M.H.A.

 

Summary

The following work is intented lo reformulate the concepts of dosis, dinamization and potency, stating precisely their signíficance, ranking the concept of dinarnízafion on the dosis and consideríng the potency as a biological phenomenon. The sense being important as fromtheevolutionoftheHannemanianthought and in the light of the hypotheticabdeductive method in Dresent dav science.

 

Resumen

El siguiente trabajo trata de reformular los conceptos de dosis, dinamización y potencia precisando su significación, jerarquizando el concepto de dinamización sobre el de dosis y ubicando a la potencia como un fenómeno biológico.

Significando el sentido a partir de la evolución M pensamiento hannemaniano y a la luz del método hipotético deductivo en la ciencia actual.

 

Dosis ‑ Dinamización ‑ Potencia CONSIDERACIONES

Toda prescripción homeopática busca el ideal de una curación suave, pronta y duradera, es decir recuperar la salud por el camino más corto, más seguro, menos perjudicial. Esto se trata de lograr, con la menor cantidad de contingencias posibles, aún sin agravación leve. Es importante para el homeópata precisar el lenguaje, utilizar éste como instrumento de conceptualización, con la mayor fineza posible. Con frecuencia al mismo conjunto de palabras se lo usa con sentido distinto. A veces difiere el hecho expresado con el lenguaje empleado para expresarlo.

Tal ocurre con el concepto de dosis, dinamización y potencia, Dosis es la toma de medicina que se da al enfermo por vez. En Homeopatía dosis por vez es igual a cantidad de excipiente. La palabra dosis sólo puede ser aplicada a la forma y a la cantidad, es decir un glóbulo, algunos glóbulos.

El término dinamización designaría una mezcla del medicamento con un vehículo preparado según las reglas de la homeopatía y que trasciende los conceptos químicos, puesto que aumenta su actividad, aun cuando el soluto ya no tiene presencia.

Potencia es un fenómeno biológico de la acción de la dinamización. Hay cierta terminología confusa, cuando se asimila como fuertes dosis a las dinamizaciones bajas y dosis débiles a las dinamizaciones altas. Hahnemann al diluir los medicamentos intentó restarles su poder nocivo, sin que esto significara por el contrario disminuir su actividad.

Esto está avalado por el concepto de acción primaria ‑ acción secundaria descrito en el parágrafo 63 del Organón y por la ley de Arndt-Shultz. En ocasiones se confunde tamaño con fuerza por un prejuicio alopático, este prejuicio considera débiles a las dinamizaciones homeopáticas por el hecho de estar alejadas de la materia ponderar, sin considerar que a medida que éstas se diluyen y agitan aumenta su capacidad energética. Aún hoy persiste la deformación de llamar dosis a las dinamizaciones. Hahnemann habla de dosis fuertes refiriéndose a las alopáticas o cercanas a lo ponderal, moderadas en relación alas exiguas, e infinitamente pequeñas al hablar de altas dinamizaciones.

El término dosis implicaba para Hahnemann una noción cuantitativa concerniente a la sustancia misma cuando se trataba de dosis ponderales y el vehículo, el excipiente (alcohol, agua, lactosa) cuando él empleaba diluciones infinetisimales.

Hahnemann hacía el distingo al decir "utilicé una dilución decillonésima a la dosis de 10 gotas".

El término dilución tiene que ver con la disminución de la cantidad de sustancia, el de dinamización expresa la modificación en la actividad del medicamento aportado por la sucusión.

Demarque dice que Hahnemann por haber practicado muchos años la alopatía tenia idea que la actividad más o menos profunda de un medicamento estaba en relación con la cantidad, principalmente cuando utilizaba tinturas madres o diluciones bajas cercanas a la mate­ria.

Así al comienzo disminuía la acción M re­medio a través de la atenuación y espaciamiento de las dosis.

Esto es as í cu ando se aplican trituraciones o dinamizaciones bajas, donde el poder farmacodinámico está ligado a la cantidad, de allí que daba dosis suficientemente débiles, para no producir toxicidad y sí mejoría. Por ello Hahnemann hablaba de atenuaciones como sinónimo de dilución. Por ejemplo es importante la cantidad de gotas o sea la dosis en una dinamización 3a. decimal de Digitalis donde 50 gotas tendrán más poder fármaco dinámico que 5 gotas.

En el parágrafo 269 de la 6a. Edición del Organón Hahnemann ya tiene otra postura conceptual cuando dice: "Diariamente oímos llamar sólo diluciones a las potencias medici­nales homeopáticas. Pero son precisamente lo contrario, es decir una verdadera eclosión y detección que revela y manifiesta el poder medicinal específico oculto en las sustancias naturales, por medio de la fricción y sucusión". "La simple dilución de un grano de sal de cocina, así no será más que agua pura, pues el grano de sal desaparecerá en la dilución con gran cantidad de agua y nunca llegará a ser el remedio sal".

Con una dinamización elevada por ejemplo la 30CH, la cantidad de excipiente está fuera de todo fenómeno terapéutico y tóxico.

El glóbulo, el alcohol o cualquier otro excipiente no responde a las nociones químicas de la farmacodinamia alopática, sino que la acción es física, el vehículo es un trasmisor de información, que deviene en el organismo en una transferencia de perturbación dinámica. Aquí se produce otra de las rupturas innovadoras de Hahnemann con el pensamiento organicista. Hasta él para lograr mayor acción terapéutica había que aumentar las dosis, mayor dosis mayor acción primaria; a partir de él, la mayor acción terapéutica se consigue a menor canti­dad de sustancia, cuando más alejado de lo ponderal, más dinamización, mayor acción te­rapéutica.

En el parágrafo 272 Hahnemann habla de dosis cuando dice "un glóbulo puesto en seco en la lengua, es una de la más pequeñas dosis para un caso de enfermedad moderada y re­ciente. El medicamento no tocará sino pocos nervios". Tero si un glóbulo se machaca con lactosa, se disuelve en bastante agua y se sacude bien cada vez antes de administrarlo, se obtendrá un medicamento mucho más po­deroso que se puede usar por varios días. ‑Cada dosis por pequeña que sea impresionará de inmediato muchos nervios".

Disiento en esta apreciación topográfica de que mayor cantidad de excipiente tocaría mayor cantidad determinaciones nerviosas, puesto que no está demostrado que el medicamento homeopático actúe por impresión de cantidad de terminaciones nerviosas. Aquí lo que actúa es la dinamización independientemente de la cantidad de vehículo.

En un primer período Hahnemann llegó a prescribir en escala descendente, tratando de evitar agravaciones comenzando por lo que consideraba "dosis débiles" para llegar pro­gresivamente a las dosis "más fuertes"; es decir comenzaba con la 30CH, luego 24CH, 18CH, 15CH, 12CH, 9CH, 6CH, 3CH, esto es seme­jante a lo que actualmente hacen los alergistas.

En un período posterior Hahnemann descu­bre la actividad desarrollada por la dilución y sucusión y estableció la farmacodinamia de la dinamización pero no modificó la terminología y siguió hablando de dosis fuertes y débiles y no de dinamizaciones altas o bajas.

Hacia el final de su vida prescribía como describe en el parágrafo 248 de la 6a. edición del Organón, es decir con la dinamización plus y por olfación del vehículo alcohólico. Prueba de esto son dos historias clínicas que Hahnemann envió en abril de 1843 a Boenninghausen y que están publicadas en 'The Lesser Writings" edición Boerick y Tafel, Filadelfia, 1908. En una de dichas historias habla de la "dinamización nueva más baja (que contiene mucho menos sustancia que hasta el presente) preparada para tomarse después de sacudir la botella varias veces, una cucharada en un vaso con agua bien mezclada".

Aquí sin duda está haciendo referencia a las dinamizaciones cincuenta milesimales, sin explicitárselo a Boenninghausen que aparen­temente las desconocía. En una de las historias también refiere la utilización de la olfación medicamentosa.

Como vemos debiéramos revisar el concep­to de dosis infinitesímal ya que la acción farmacológica de la dinamización no es debido a la acción química de ninguna porción de soluto remanente sino que la acción farmacológica, tiene que ver con la estructura singular de las moléculas M solvente y la dinamización es la base M incremento de acción farmacológica. Este reconocimiento dará fugara replantear como interactúa este estímulo físico en el organismo biológico y precisamente la relación de esta acción terapéutica, con esa especial idiosincracia que es la patogenesia, como se produce desequilibrio psícofísico en experimentadores clínicamente sanos. Conti­nuaremos siendo vitalistas como sostén filo­sófico a la doctrina, pero debemos dar en la práctica explicaciones coherentes con los principios científicos generales.

Debemos poder relacionar los mecanismos endocrinos y de neuroinmunidad M organismo que lo defienden contra la agresión con la estimulación dinámica del medicamento homeopático.

Poder decir que el dinamismo medicinal co­rrige el desequilibrio de la fuerza vital a través de su medicación biológica que compensa el metabolismo inadecuado de la enfermedad. Si esto no es así deberá ser revisado.

En ciencia no hay verdades primeras, con rectificaciones continuas, concríticas perpetuas, con polémicas, la razón descubre y hace la verdad. En ciencia el conocimiento siempre es un tanto parcial y provisorio y debe perfeccio­narse continuamente y adecuarse a las nuevas experiencias. Esto será una marcha por aproximaciones sucesivas a la estructura de lo real. Debemos plantear hipótesis y examinar las consecuencias de esta suposición, si éstas concuerdan con lo que ofrece la experiencia, irá en favor de la hipótesis, en caso contrarío quedará invalidada.

Para finalizar cito a Bunge quien dice: 'Te renovarás, no te fosilizarás, sino que te man­tendrás alerta a las grandes novedades del saber, sin intentar forzarlos en tus esquemas preconcebidos, antes bien, reajustarás de continuo tus esquemas a la novedad, aunque sin abandonar la cautela propia M sabio, que impide aclamarlo último como lo mejoro lo más verdadero".

 

Bibliografía

Hahnemann Samuel. Organón de la Medicina 6a. Edición.

Boenninghausen. The Lesser Writíns ‑ LH Tafel.

Demarque. Técnicas Homeopáticas.

Bachelard G. Etica y Ciencia.

Geymonat. El pensamiento cientírico.

 

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